Cuando
iniciamos el proceso de montaje de esta obra nos encontramos con
ciertas dificultades técnicas a la hora de ponerla en escena. El títere
debía de tener una capacidad prensil que le permitiera coger y
manipular los distintos objetos (trucos) que forman el eje de la
obra y sobre el cual se creaban las relaciones entre los dos
personajes (Manolito y su perro) y el publico. Además pretendíamos
eliminar la palabra, que el títere no tuviera voz, para trabajar
con el gesto y sus formas de expresión, ya que no renunciábamos a
que el títere tuviera una relación directa con el publico hasta el
punto de hacer que este participara de una forma activa en el espectáculo.
Estos
inconvenientes se convirtieron en ventajas cuando, después de
varios meses de investigación en el taller, llegamos a la creación
de una nueva forma de manipulación de títeres que cumplía todos
los requisitos que nosotros necesitábamos para realizar el espectáculo.
Este descubrimiento fue un títere manipulado por dos personas que
permanecen invisibles al publico. Una de ellas utiliza sus propias
manos como si fueran las del títere; con ello el títere puede
agarrar cualquier objeto y manipularlo a su antojo al mismo tiempo
que utiliza sus manos de forma expresiva: señala, dibuja, toca,
cuenta, y aprovecha las innumerables posibilidades que esta parte
del cuerpo. Detrás de esta persona se encuentra otra que manipula
la cabeza, dotada de mecanismos que le permiten acentuar la expresión.
Una dificultad añadida fue la necesidad de comprenetación de las
dos manipuladoras, que resolvimos a base de largos ensayos.
El
títere, construido en cartón y tela, es de tamaño natural y
consta únicamente de una cabeza y dos manos que trabajan sobre cámara
oscura. Delante de el tiene un mostrador, de 90 cm. de altura, que
utiliza para meter y sacar los distintos objetos que utiliza durante
el espectáculo, al mismo tiempo que oculta la mitad inferior de su
cuerpo. El otro títere que le acompaña en la obra es un perro que
el mismo crea al principio de la obra y que no es otra cosa que su
propia peluca, a la que le añadimos una boca y los ojos; no hizo
falta mas. Este títere es manipulado por una tercera persona que
esta oculta detrás del mostrador y que es la encargada de
meter la música y los distintos efectos que se hacen en directo
Trompicallo
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