
El
joven Jonathan, mientras espera a su amigo Pistolo, toma una
"Vampirella"; unas pastillas alucinogenas que lo
introducen en un mundo oscuro y desconocido: el interior de su
mente. Allí conoce a un extraño personaje llamado Drácula con
el que sella un pacto, liberarlo a cambio de que le permita
superar su timidez.
Las
consecuencias de esta alianza llevan a Jonathan a desatar su
instinto de forma brutal y descontrolada. Adquiere una doble
personalidad que lo convierte en un ser sin conciencia, guiado únicamente
por su su instinto, que lo lleva hasta el cuarto de Luci (la mejor
amiga de su novia) para violarla salvajemente hasta hacer que
pierda la consciencia. La aparición de Mina, su novia, devuelve a
Jonathan a su estado de timidez e intenta justificar el estado
traumático en el que se encuentra Luci. Tranquiliza a Mina diciéndole
que no debe preocuparse, que el cuidara de Luci, que ella debe ir
a buscar un médico.
Pero
la salida de Mina hace que Drácula, su otra personalidad, vuelva
a aparecer y atacar a la maltrecha Luci. Su sistema interno de
defensa trae a Van Helsin, que representa su conciencia, para
poner freno a esta locura. Van Helsin lo acusa de haber liberado
al vampiro y concluye obligando a Jonathan a matar a Luci para
evitar que la enfermedad del vampiro se extienda. Jonathan, ya
completamente esquizofrénico, se deja llevar por los consejo de
Van Helsin y clava una cruz en el corazón de Luci, que se
desploma muerta en el lecho de su cama.
En
ese momento entra Mina y ve a Luci muerta. Al ver los ojos de
Jonathan comprende todo. Jonathan está loco. Drácula vuelve a
aparecer de nuevo y fuerza a Mina sobre la cama en la que se
encuentra el cuerpo de Luci. Jonathan empieza a escuchar las voces
de Drácula, que lo incita a violar a Mina, y de Van Helsin, que
intenta evitarlo. En un instante de lucided Jonathan comprende
todo lo que le está pasando y, con el crucifijo con el que había
matado a Luci, se quita la vida mientras le pide perdón a Mina.
Trompicallo
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