Manolito es un títere muy especial porque no tiene
cuerpo. Es solo una cabeza de cartón y las dos manos de un manipulador enfundadas en guantes. Manolito, además, no habla. Pero con
estos recursos tan simples Manolito consigue, no solo llamar la atención de los espectadores desde el primer momento y
hacerse entender, sino que explora las posibilidades de un títere-mimo que llega al corazón del público,
capaz de compartir su fantasía y su humor.
Manolito se dio a conocer en “Manoladas”, un espectáculo de magia y participación que se paseo por buena parte de la geografía gallega y española. Sin perder esa intención participativa, ahora Manolito vuelve a dar la cara con un aspecto camaleónico que anuncia sus nuevas habilidades para transformarse en los mas diversos personajes,
y con una técnica perfeccionada.